Y el día del derbi…el Cáceres resucitó

Jornada 16
Cáceres 2016basket, 91 – Extremadura Plasencia Galco, 72

Impresionante tripleta Sanguino-Jones-Williams que lideró a un Cáceres 2016basket que necesitaba una fiesta como la del viernes en el Multiusos para volver a recuperar la ilusión. Blair se vio superado por Williams en el duelo de la noche, lo mismo que Márquez por Hurtado. En Extremadura Plasencia Galco, sólo Ibeas dio la cara.

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Un hombre se presentaba en sociedad, ante su afición, quizá el día que ésta más lo necesitaba, el día del derbi extremeño en Leb Plata. El hombre, Harper Terry “El Terryble” Williams, cumplió con creces (21 puntos, 11 rebotes, 5 asistencias y 3 tapones para un 31 de valoración) y se ganó en 31 memorables minutos el corazón de los más de 2.700 aficionados cacereños que tuvieron la suerte de asistir a una de esas noches mágicas. Sin embargo, no estuvo solo. Un tal Juan Sanguino (19 puntos, 9 rebotes con 24 de valoración), de Cáceres, de toda la vida, mantuvo al equipo a flote en la primera parte y se ganó más que nunca el apelativo de Sanguin O´Neill. Todo ello aderezado por la dirección de Sam “El Tulipán Negro” Jones (18 puntos, 5 rebotes y 5 recuperaciones para un 17 de valoración).

Con estos números nadie echó de menos a un tocado “Pollito” Peña que esta vez cedió el liderazgo con sacrificio y una apuesta por el juego de equipo. Con todo, el dominicano hizo 12 puntitos. Gruber tampoco tuvo su día por las personales. Jugó poco más de trece minutos donde anotó 8 puntos y capturó 4 rebotes, si no hubiera sido por sus tres faltas ya en el primer cuarto, podría haber aportado mucho más.

Otro nombre propio de la noche fue el de Ricardo Busciglio, quien le está cogiendo el aire a la competición. Mucho menos presionado desde la llegada de Jones, al menos en casa, está mejorando bastante su valoración y aportando esa agresividad en defensa que se convierte en un plus para que el equipo tenga la intensidad que demostró ante el Plasencia.

Pero vamos con el partido: Buen ambiente en la grada, con los cacereños de siempre, pese a ser mediodía del club, y algo más de doscientos placentinos para apoyar a los suyos. Como no podía ser de otra manera, reinó la deportividad. Mención especial también para el palco, con autoridades de ambas ciudades y representantes de todas las instituciones. Abajo, en el parqué: Jones, Busciglio, Gruber, Williams y Sanguino por el Cáceres 2016basket y, enfrente, por el Plasencia, un sorprendente quinteto con Fernades, Suárez, Fort, Blair y Conejero.

Balón al cielo y bola para el Cáceres. Ritmo rápido, defensas agresivas y anotaciones. Por el Cáceres 2016, Sanguino demostró su poderío y marcó territorio -por algo se jugaba en su pabellón- y, secundado por Jones, no dejó mandar a las placentinos en ningún momento, quienes depositaban en Blair y Suárez sus opciones. (21-19) tras el primer asalto.

En el segundo cuarto empezó el baile en los banquillos. Márquez envió a la pista a Martin, Ibeas, Zoller y Garrote que, por primera vez, pusieron en apuros a los de Hurtado, poniéndose por delante, primero, y llegando a alcanzar una ventaja de hasta seis puntos 32-38. Fue un espejismo, los placentinos no volverían a mandar en el electrónico porque los cacereños reaccionaron de la mano Jones. Sanguino continuó con su martillo pilón y la bestia Harper empezó a despertar. Un parcial de 13-0 devolvió las aguas a su cauce y le dio de nuevo el parcial a los locales. 43-38 al descanso.

El tercer cuarto fue el menos anotador del encuentro. Los balones iban para los veteranos, para los hombres que asumen responsabilidades. El verdadero duelo entre Williams y Blair se vivió en este cuarto, y la balanza se decantó del lado del último en llegar a la Leb Plata (6 puntos y 4 reotes frente a 5 y 1). El “Pollito”, que no quería perderse la fiesta anotó un triplón y un par de bandejas que llevaban a su equipo a mantenerse por encima de la barrera de los diez punto. Pudo ser definitivo, pero en los dos últimos minutos del cuarto los jerteños se repusieron y el bonus de los tiros libres los dejó por debajo de esos diez puntos psicológicos para encarar el final con posibilidades (61-52).

El último asalto trajo la fiesta al Multiusos. Harper “El Terryble” Williams se hizo definitivamente el amo y señor de la cancha, encandilando a los aficionados cacereños y desquiciando a sus rivales. Un triple de Panadero, tan necesario como celebrado, fue el preludio de la técnica señalada a Suárez por protestar una falta suya sobre Busciglio. Esto acabó por romper el partido definitivamente y, entre los olés del público, el Cáceres escondió el balón y anotó desde el perímetro, triples de Gruber y Peña, y desde la línea de tiros libres que llegaban con las reiteradas faltas de los jerteños fruto de su desesperación, faltas que maquillaron el más que sonrojante balance en este sentido que se venía viviendo durante el choque.

A falta de un minuto, vinieron los homenajes. Hurtado sentó a Williams, bajo una lluvia de alabanzas (hasta tuvo que saludar desde el banco ante la insistencia del respetable). Poco después le tocó el turno a Sam Jones, quien mostró la camiseta con vehemencia a una afición entregada, en éxtasis por haber recuperado el orgullo perdido. Al final, un inesperado 91-72 en el electrónico. Los jugadores cacereños saludando, agradeciendo a propios y extraños (Panadero lideró a los suyos a la hora de reconocer a los aficionados placentinos su entrega y ánimo a su equipo). Tal fue la fiesta que los jugadores cacereños tuvieron que volver a salir al parqué después de haberlo abandonado, aún sin haberse duchado, para firmar autógrafos a los más pequeños.

La ciudad, su afición y el equipo necesitaban algo así. Este tiene que ser el punto de partida para remontar el vuelo. La losa de derrotas consecutivas ya no se podrá recuperar, pero sí que se ve futuro en este remodelado proyecto. El Multiusos tiene que ser determinate en esta remontada. Pero también hay que dar la cara fuera, queda una difícil vistita a Almería para cerrar la primera vuelta. Luego, toda la segunda, que empieza con otra difícil visita a Palencia, donde nos esperan dolidos por aquel palmeo de Gruber sobre la bocina que parece que fue hae un mundo. Ya se han puesto los mimbres y visto los visto, tienen muy buena pinta, a ver cómo dejamos el cesto.

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~ por borgeleon en enero 13, 2008.

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